El presente tiene, en la mayor parte de las situaciones, un motivo esencial de alegría; se puede mejorar un poco con bastante tiempo y esfuerzo y se puede empeorar mucho con rapidez y sin ningún empeño.
El presente tiene, en la mayor parte de las situaciones, un motivo esencial de alegría; se puede mejorar un poco con bastante tiempo y esfuerzo y se puede empeorar mucho con rapidez y sin ningún empeño.