En el hotel de Bombay y también en algún otro nos han proporcionado el periódico del día.
En Bombay ha sido el “Hindustan Times” que ha estado volcado en las elecciones de Maharastra de las que ha sido muy difícil, casi imposible para mí, seguirlas dada la profusión de siglas que emplean e imagino la cantidad de partidos que están detrás de ellas, al margen de los grandes que hay, pero siempre han surgido noticias curiosas de un tipo que no suelen aparecer en los medios españoles, por lo menos en los que conozco.
Hoy ha vuelto a ser un día especial en nuestro periplo indio pues hemos vuelto al colegio donde nuestra amiga Smriti enseña español para hablar en dos clases de estudiantes en nuestro idioma y ha sido muy interesante pues estos chicos y chicas de hoy tenían mayor interés que los del otro día y además, especialmente en una de las clases, hablaban más a pesar de ser más jóvenes.
Hace muchos años, en el Precámbrico, tal día como hoy los padres escolapios (quizá también los de las escuelas nacionales, no lo recuerdo) nos llevaban a rezar delante de la “Cruz de los Caídos” (“¡Caídos por Dios y por España!”, se entiende) para conmemorar la muerte de José Antonio Primo de Rivera: ¡Presente!
Dejamos este extraño museo dentro del “City Palace” de Udaipur y seguimos con la visita del “museo, museo”, ya con mucha gente en todas las estancias. Además, ahora con la fiebre de fotografiarse con el móvil, los lugares especiales siempre están “copados” y encima durante bastante tiempo pues, sobre todo las señoritas, no se limitan a una foto, sino que van posando y posando y aquello se hace eterno si tienes que esperar.
Esta tarde nos vamos a Ajmer, así que tenemos toda la mañana libre y la aprovecharemos para ir a visitar el “City Palace”.
En el estupendo desayuno una joven señora occidental con un pantalón traslúcido blanco que permitía ver una braguita también blanca. Me parece un disparate en la pudibunda India llevar este tipo de atuendo que estaría muy adecuado en Sitges, por ejemplo, pero no para Jaipur.