Esta crónica podría llevar como subtítulo: “Y consejos de un viaje ferroviario”.
Tempranito llegamos a la estación de autobuses de Kalimpong. Es una plaza cuadrada donde en un lado están aparcados todos los jeeps y en otra todos los autobuses. Es una cosa increíble ver cómo pueden moverse con tan poco sitio y tan juntitos que están todos. Y también ver cómo van, como vamos, tan apretaditos los pasajeros. Lee el resto de esta entrada »
No sé si será por las plegarias budistas en esta casa pero he dormido como un tronco.
Hoy no madrugamos tanto pero nos queremos despedir con una última visión del Himalaya, así que antes de desayunar nos vamos de nuevo al mirador de ayer.
Para muchos occidentales “Darjeling” es sinónimo de té. Y ¿quién no ha venido a esta ciudad y no ha comprado té? (Quizás el Sr. Sánchez, que es muy original y lo debe considerar cosas de turista).
Después de la plantación de té y en el largo camino de regreso, ahora todo de