Después de comer en el chiringuito donde lo hacemos todos los días y tras un breve descanso en el hotel nos lanzamos de nuevo a la calle.
Nos encontramos con una especie de procesión budista con músicos y gente, sobre todo jóvenes y niños, que van pidiendo dinero y donativos. Les echan sobre todo comida y frutas. Desconozco de qué va la cosa. (more…)
En este hotel hay una capilla para Buda en cada planta. Y eso que estoy seguro de casi ninguno de sus huéspedes es de esa religión. En la de nuestra planta, que es la última y que además solo tiene tres habitaciones, le han puesto ofrendas. Miramos lo que hay y descubrimos estupefactos que son frutas de plástico. Yo no soy budista pero me parece un poco insultante o por lo menos poco respetuoso aunque recuerdo algún otro lugar, no sé si de Birmania o Camboya, donde le ponían fajos de billetes de dólares, pero falsos.
Como ayer nos fue tan bien con el carrero le contratamos para hoy para otra “no-puesta-de-sol”. Nos dice que quedemos antes y nos enseñará alguna cosa más.
Nos volvemos a encontrar en el desayuno con José y Maitelena. Ellos van a alquilar unas bicicletas y a visitar los templos. Nosotros haremos como ayer, el viaje con pickup y andando.
El pueblo de Myinkaba es famoso por sus talleres de laca por lo que intentamos ver alguno. La guía dice que si estás interesado de una forma seria en trabajos de laca que este pueblo es “yer pal”. Ni idea de lo que significa pero dan ganas de verlo.