La última vez que subí a un avión en Barajas tenía una tranquilidad poco habitual en estas ocasiones. Ocurrió que el vigilante encargado de ordenarme que me quitase el cinturón y los zapatos, dejase todo lo que no fuese textil en una bandeja de plástico, lo pasase todo por un aparato de rayos X, lo recogiese y fuese tambaleante e incómodo hasta una pequeña mesa en la que depositar los objetos y rehacer lo deshecho, además de tener la amabilidad de no cachearme por mi aspecto, tenía a su vez un aspecto algo patibulario y un aire tal que una persona algo xenófoba y prejuiciada hubiera pensado que podía ser de Al Qaeda o similar. (more…)
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Los tramposos.
03/12/2009A veces me pregunto si me interesan en especial los personajes transgresores o tramposos, porque me encuentro con frecuencia a su favor o en su defensa. Siempre me respondo que no. Lo que ocurre es que difiero de las autoridades en cuanto a quién colgar la etiqueta de tramposo. En especial en los delitos sin víctima que siempre están entre los favoritos de los políticos con poco quehacer. (more…)
Los ciudadanos tentadores o a mí Correa me cae bien, en comparación.
03/11/2009En los casos de corrupciones que se han conocido hasta ahora, en los meses recientes que no tenemos tiempo para más, se dan algunas ocasiones, que a mi mala memoria le parecen la mayoría, en las que los ciudadanos corruptores acaban siendo arrestados, encarcelados y vilipendiados. A los cargos, altos o bajos, que aceptan sus dádivas sin pretender, por supuesto, ser sobornados sino tan sólo no hacer un feo a ese cariño todo les excusa; su honestidad a prueba de decenas de manos con graves quemaduras, sus correligionarios y al final, habitualmente, los jueces que a veces parecen sentirse un poder del Estado (lo que son) y otras veces, como en las últimas huelgas, funcionarios normalitos mal pagados. ¡El Estado en huelga, si Durruti levantase la cabeza! Sin hablar de aquellos que de forma notoria tienen una estrecha relación con los tentadores y ni siquiera son mencionados y afectan ignorancia.
Esta asimetría de consecuencias para representantes y representados me recuerda lo que en otras ocasiones se decía de manera habitual para justificar lo injustificable: ¡Si es que van provocando!, los ciudadanos en este caso. ¡Cómo no van a caer en la tentación los pobres electos y a veces sus familiares!
Y aunque a nadie le interese y menos a quienes me representan, todo ésto me escandaliza y como me siento pequeño, he de decir que no soy quien para desautorizar a quien tenía claro qué hacer con los escandalizadores de pequeños, aunque si pudiera elegir preferiría que no fuese en lo profundo de la mar que bastante sucia está. Ver Mateo, 18,6.
Porque yo podría, y sé que ya lo he hecho, debido a esa mala técnica, maldición de la democracia española y putrefacción de los partidos que es la de listas cerradas, votar a un ladrón o a un pícaro que trate de ganarse la vida con riesgo, pero nunca votaría a un miserable que lo haga con riesgo ajeno y defendido por abogados pagados con impuestos.
Aviso pesimista.
02/11/2009La dirección general de tráfico de influencias ha comunicado que son tales los atascos producidos y por producir que es imposible llegar a ningún sitio decente.
Malversaciones.
17/10/2009¡Hay que ver! Parece ser que desviaban fondos de las comisiones para pagar actos variados.