Como siempre, nos lleva nuestro hijo al aeropuerto. Afortunadamente se conoce todos los caminos que rodean Barajas porque si no no sé si hubiésemos llegado a tiempo. ¿Qué locura conducir por las carreteras que rodean Madrid a las 8 de la mañana! No me extraña que el personal ande tan alterado.
La Terminal 1 no tiene el glamour de la T4 pero todo es más rápido y cercano.
Tras los consejos filiales de rigor (siempre digo que soy el único hombre blanco sin teléfono celular y al que le echan la charla los padres y los hijos antes de un viaje) (more…)