El avión sale a las 12 pero con lo lejos que está este aeropuerto no podemos hacer otra cosa que desayunar tranquilos e ir hacia allí. Al llegar recibimos el primer sobresalto importante del viaje: no tenemos visado para ir a Birmania y por tanto no podemos embarcar. Le explico al azafato que el año pasado teníamos el mismo papel que le enseño a él y que las líneas tailandesas no nos pusieron ningún reparo. Claro que lo que le enseño es una impresión de ordenador de un documento que han escaneado y que me han enviado por correo electrónico. Se ve bastante mal una fotografía mía, el número del vuelo y todo lo demás en birmano. Os recuerdo que el alfabeto birmano es diferente del tailandés. Me dice que no sabe leer birmano. (more…)