Desayuno en el hotel. Compartimos la mesa con una joven pareja belga. Ella habla un buen castellano aprendido en Madrid.
Entre un par de opciones nos decidimos por visitar el mercado de jade. Está situado en el llamado “barrio de los monjes” por la gran cantidad de monasterios que hay. Llegando a él se me acerca un novicio con el ánimo de hablar en inglés. Lleva un cuaderno de “Vista”. Lo está aprendiendo en una academia cercana. Lleva 12 años metido en esto. En la vida monástica, quiero decir, no en lo de “Vista”. La primera foto de la primera crónica de este viaje es la de este encuentro. (more…)