Las cosas de día siempre tienen mejor aspecto que por la noche. De todas las maneras la dueña del hotel me ha prometido una habitación mejor para hoy. Desayuno en el comedor que incluso tiene una estufa encendida aunque no hace especialmente frío. Pruebo el «pan tibetano» que es como un chapati pero más grueso. Desde la calle veo las grandes montañas al fondo pero más cerca que desde Gangtok. Me voy a visitar el monasterio de Pemayangtse que es una de las atracciones del lugar. La guía dice que es un paseo de 30 minutos y que está perfectamente señalizada. Nasty de plasti. (more…)