Antes contaba siempre con los dedos,
ahora he vuelto a contar como las horas
P.S. Después de escribirlo sin esa intención parece que se aplica al euro
Antes contaba siempre con los dedos,
ahora he vuelto a contar como las horas
P.S. Después de escribirlo sin esa intención parece que se aplica al euro
Desayuno en el hotel. Salgo dispuesto a visitar Termesos, del que dicen las guías que es lo más bonito de los alrededores. Desde la ventana de la habitación había un maravilloso cielo azul, pero Alí, el empleado del hotel, me dice que no me deje el paraguas. Parece que la ventana tenía el único trozo de cielo azul pues el resto estaba muy cubierto y desapacible. (more…)