Dijo el ínclito Errejón la pasada semana que el Gobierno griego lo está haciendo muy bien, que el temor de los demás países no es a los desastres económicos que nos pudiera aparejar sino que los poderes y los poderosos verán que se puede salir de la crisis por otras vías que no son la austeridad y eso les dará pánico. ¡Como si a los poderosos no les gustara el derroche!
En otro sentido creo que tiene razón, todos los poderosos creen, e incluso todos los humildes creemos que sería una ocasión de pánico ver a Grecia salir de la crisis por obra de milagros. Milagro sería que una economía quebrada (Varoufakis dixit) saliera de ésta rápidamente sin que nadie sepa cómo.
Una quita no es un milagro sino una convención posible y razonable. Lo que Errejón parece no advertir o no advertirnos es que una quita nos va a afectar a nosotros, seamos nosotros quienes seamos, griegos incluídos.