Al entrar en el avión nos recibe un sonriente y “espídico” joven al grito (casi) de “me llamo José y si necesitan algo no tienen nada más que decirlo”. Lo hace con tanta vehemencia que cuando ha comenzado pensaba que iba a continuar con “Me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir». Luego me ha sonado un poco a falso, pues en todo el viaje no le he visto el pelo. Se habrá dedicado a los potentados de “Business”.