La de hoy a Milford Sound es una excursión obligatoria si vienes a este país con el inconveniente de que la climatología es muy inestable y así puede ser una putada, pues para llegar hasta aquí debes hacerlo exprofeso, ya que no te coge “camino de” ningún otro sitio y después de muchas horas de carretera.
En el autobús a la ida han ido todos viendo el paisaje con avidez (menos la “lancha de desembarco”), pero a la vuelta hay una siesta general.
Al llegar a Te Anau dejamos a la somnolienta tropa y volvemos al hotel.