Estoy escribiendo el borrador de esta crónica en el magnífico “salón social cum comedor” y Marisa leyendo en su teléfono las noticias españolas. Esto es muy grande y todo el mundo está cenando, leyendo o charlando suavemente y hasta hay uno que toca calladamente la guitarra (¡toma oxímoron!), pero todo el equilibrio se rompe por una pareja que supongo acaba de conocerse, él en los 60 y ella en los 50. Y digo “acaba” porque hablan demasiado animadamente para ser una “antigua” pareja, sea de amantes o de amigos.