La primera y agradable sorpresa es que a pesar de la diferencia horaria y del viaje de estos dos días pasados el cuerpo está respondiendo bastante bien, sobre todo teniendo en cuenta que hace 15 días casi no podía andar y hace 20 sin casi.
NB
Espero que entendáis que esta foto es una “licencia poética” y que no somos nosotros sino dos jóvenes wellingtonianas.