Hoy en el desayuno un grupo de orientales gritan como si no fuesen japoneses. Efectivamente, no lo son. Pregunto en la recepción y son chinos de Taipéi, puntualización que me desconcierta. Es como si en Oslo preguntases por un grupo que gritase mucho en el hotel y te dijeran que eran españoles de Madrid. Esos gritos son cosa cultural pero que aquí sorprende aunque quizás allí todo el mundo lo haga. (more…)