Domingo de Ramos.
¡Qué mala suerte (o buena suerte) estar tan lejos de la católica España que celebra con fervor religioso la Semana Santa! No dejo de recordar una entrevista a un joven de un pueblo cercano al mío famoso por ese “fervor”, en el que decía que cuando llegaban estos días lloraba de emoción. Y también siempre pienso que este joven no debía conocer ni el amor ni el sexo y que el día que se enamore o que tenga una relación sexual plena (no incluyo el onanismo) estará llorando toda la vida. (more…)