Mientras desayunamos en el hotel miro la tele como el resto de clientes. La gran diferencia es que ellos la entienden y yo no lo que me permite fijarme en las cosas superficiales al no tener necesidad de seguir el discurso. Porque de eso se trata: de un debate parlamentario. Y me percato de que para ser un miembro del parlamento japonés (por lo menos uno importante, que son los que aparecen) hay que tener una buena mata de pelo. (more…)