Durante todo el recorrido por Asam grandes campos de arroz y algunas veces unas chimeneas troncocónicas en medio de los campos pero sin nada alrededor excepto algún montón de ladrillos macizos. Imagino que la industria ladrillera ha desaparecido o era subterránea.
Cuando veo esas figuras en medio del campo me sale la palabra francesa “parsemenées” y no la española “diseminadas”, que no me ha venido a la mente hasta escribir el borrador del artículo por la noche. Y es curioso porque me ocurre de vez en cuando y no lo veo como un síntoma de erudición, que sería la capacidad de expresar el mismo concepto en cinco lenguas además de la tuya, sino de vejez, que te hace recordar cosas de tu adolescencia y olvidar las más recientes. Quizás sea el síndrome de “Rosebud”. (more…)