Ayer cuando llegamos al hotel el horizonte estaba cubierto de nubes y así esta mañana la decepción no ha sido muy grande pues además de las nubes había grandes bancos de niebla en los valles. O sea que no se veía absolutamente nada. A pesar de eso desayunamos en la terraza pero ha acabado con una fina lluvia. Marisa se queda sin ver el Khangchendzonga. (more…)