Hoy también he soñado. Es curioso porque no recuerdo haberlo hecho tanto en mi vida excepto los sueños eróticos de la adolescencia. Por cierto que yo decía que solo había soñado en mi vida (adolescente, insisto) con chicas y con motos y hoy cuando transcribo esta crónica del borrador en papel al ordenador leo que las motos en los sueños simbolizan la sexualidad.
¿Tendré que venir a la India para soñar? Pero no como el de hoy que ha sido muy duro.
Desayunamos en el hotel nosotros solos porque debemos ser los únicos clientes excepto la familia bengalí, que no debe madrugar. (more…)
Sigo con los sueños extraños.
El viaje por la India podría tener este lema: “Ni un día sin una preocupación”.
Día de reposo
Los gallos cantan todas la mañanas en Lachung a las 6 en punto. Los bengalíes alborotan a todas las horas: si tienes suerte se levantan cuando te tienes que despertar, pero en cualquier caso te despertarán cuando se levanten. Me pregunto si todos los indios son tan ruidosos, pero desde luego todos los turistas indios que pernoctan en su recorrido por el valle de Yumthang son los menos respetuosos de toda la tierra.