Cuando llegas a una ciudad de madrugada y tras una noche de viaje en autobús tus facultades no están al completo, más bien están mermadas o muy mermadas.
Cogemos un rickshaw y le pedimos que nos lleve al hotel que nos recomendaron los galeses que conocimos en Mandu. Al llegar allí una desagradable sorpresa: está lleno. Hoy y mañana. Y peor todavía cuando nos dicen que es que hay un congreso médico en esta ciudad. No entendí si había dos mil o veinte mil doctores pero es que a mí a partir de un cierto número de médicos me da lo mismo que haya 20 mil que 200 mil. (more…)