Después de desayunar nos vamos al templo, al famoso Dwarkanath. Y vuelvo a percatarme de la paranoia de la seguridad: soldados o policías apostados en la entrada con ametralladoras, de las de trípode, que impresionan más. Y dada la poca precisión de esas armas y la cantidad de personal que hay por allí no quiero ni pensar en qué pasaría si hubiese algún intento de atentado terrorista. Hoy llevamos la mochila con el material fotográfico pues queremos ir luego a dar una vuelta e intentamos dejarla en la consigna porque después de lo de ayer sabemos que no hay forma de entrar con ella. (more…)