Ayer al llegar al hotel subimos a la terraza a comprobar si la vista era como decía la guía. Realmente lo era pero cuando lo hemos comprobado de verdad ha sido esta mañana: maravillosa, aunque empañada por la suciedad de la polución atmosférica.
Los curas sijs del templo empiezan a rezar antes de las seis de la mañana, pero para despertarme hubiese hecho falta que lo hicieran en mi habitación, sentados a los pies de mi cama. ¡Qué gusto da dormir cuando tienes tanto sueño! (more…)