Es domingo y de nuevo mi hijo nos lleva al aeropuerto. Se nota lo temprano de la hora en que apenas hay circulación en la carretera y en que el aeropuerto esta medio vacío, cosa que parece que no ocurre con nuestro vuelo. Lo hacemos de nuevo con la lineas de Qatar y en la cola de facturación una azafata nos pregunta por nuestro destino final. El que va detrás de nosotros, que tiene acento mejicano y que viaja solo, le dice que a Doha: «Señor hay overbooking, ¿querria cambiar su billete por otro vuelo y la compañía le recompensaría con 600 euros?”. (more…)