El viaje llega a la recta final y también llega la tranquilidad. Se acabaron las pesquisas sobre el pronóstico del tiempo para cambiar los planes. La incertidumbre de adonde iré en mi próxima etapa: ahora ya sólo quedan Sapporo y Nagoya. Y si llueve, truena o nieva me da lo mismo. Vaya, no me da lo mismo, pero como no puedo influir en esos meteoros me aguantaré con lo que venga. (more…)