Hoy voy a desayunar pero con la experiencia de ayer por la noche dejo los ropajes de samurai de estar por casa y me pongo mi ropa habitual. Ha sido igual de incómodo pero no he estado preocupado por ocultar o mostrar mis desnudeces.
Y menos mal que estaba solo porque si no hoy las hubiese pasado canutas pues el desayuno no podía ser más estupendo y mejor presentado pero comer huevos fritos de rodillas en una mesa de 20 centímetros de alta… (more…)