La pareja nepalí que he tenido al lado en el viaje desde Helsinki no se han levantado ni una vez en todo el viaje. Las dos veces que he ido al lavabo lo he hecho sin que se movieran del asiento. ¡Qué aguante tiene el personal! Al aterrizar, nada más tocar tierra, él se ha levantado, imagino que para ir al lavabo y le ha pegado un grito una de las azafatas que lo ha dejado clavado en el asiento. (more…)