Esta mañana le hemos echado la última mirada a la pagoda de Shwedagon desde la terraza del hotel. El día estaba gris pero me he quedado con el recuerdo de ayer en que estaba espectacular al atardecer.
El desayuno del hotel se toma en la cafetería que vi ayer llena de niños bien ranguníes. No hay nadie más y el local es el más moderno que he visto en este país. Parece de Bangkok. (more…)