Me contaron que un director general de una gran empresa española fue nombrado responsable de la construcción de un nuevo edificio y del traslado a él del personal afectado. Meticuloso de carácter, supervisaba todo con atención. En cuanto comenzó a poblarse de empleados, aparecieron en el edificio signos de vida y entre ellos máquinas de bebidas frías y calientes. Algunas de las máquinas de bebidas frías tenían en su frontal una imagen impresa en metacrilato de una mujer joven tomando un helado. (more…)