Después de la compra del té salgo a la calle y llueve bastante, así que me he quedado a comer en esos grandes almacenes, pero no en la sección de comida maravillosa sino en la planta dedicada a los restaurantes, que casi todos los edificios comerciales tienen. Como casi siempre hay un escaparate con las muestras y la verdad es que debe haber un par de fabricantes de muestras de plástico pues todas se parecen bastante, desde los más sencillos a los más elegantes. En su aspecto, que el precio sí que varía. Así que me decido por uno que tiene un plato algo especial. Me siento, me traen la carta y no está el de la muestra. Cojo al camarero y lo saco fuera para enseñarle el que quiero. Me explica, más o menos, que no está porque es un plato coreano. (more…)