Llegada.
Antes de aterrizar en esta ciudad te dan un formulario de aduanas para que lo rellenes. Te advierten de todas las cosas que no puedes entrar en el país y además de todo lo habitual y que tú ya entiendes que está prohibido, también te dicen que nada de carne incluidas salchichas, ni vegetales ni arroz. Lo de llevar arroz a Japón debe ser como llevar agua del Ebro cuando vas a Tortosa. Pienso en alguien que me explicaba que siempre que viaja a un país que no tiene muy claro que va a comer se lleva bastantes bolsas de jamón serrano envasadas al vacío. Pues le pasaría como al del whisky de Londres. Una vez en Argelia entramos con una panceta. (more…)