Al final llegamos a Guwahati. El nepalí me había explicado, con el «mizo» de interprete, que volvía a Shillong porque su unidad la habían trasladado desde las islas Andaman allí, aunque parece que esa era su base pues su familia vivía en Shillong. Y me extrañaba que después de 21 años de servicio en la milicia se llevase solo una maleta mediana y par de mochilas pequeñas. Antes de bajar me dice que uno de los mozos del tren le guarda el resto del equipaje: cinco bultos más. O sea ocho en total. (more…)