Siempre suelo dar algún motivo que me impulsa a dejar esta patria mía e ir cuanto más lejos mejor. El día 9 de mayo pasaba por delante del Congreso. Había bastante ambientillo por la calle pues debía haber sesión parlamentaria. Paso por delante de un grupo de policías de esos con pantalones bombachos y botas. Tres hombres y una chica delgadita y delicada. Pienso que la incorporación de la mujer en cuerpos tan varoniles habrá dulcificado sus expresiones y sus comportamientos. La grácil joven estaba diciendo a sus rudos compañeros: “A los que piden el acercamiento (more…)