Esta mañana, como todos los días, a las siete y media ya desayunados estamos en la puerta del hotel. Se nos acerca un joven camboyano y nos dice que el conductor habitual está ocupado y que viene él en su lugar. Debe ser como un subcontratado y yo a los subcontratados les tengo un cariño especial. Es que mi ultima etapa profesional estuve rodeado de ellos y parece que les falta cariño. Que trabajan igual o más que los demás y siempre les pagan menos. Ya sé que son las leyes del mercado capitalista y que están mejor trabajando así que plantando arroz pero… Además eran estupendos. (more…)