En los teatros al aire libre siempre hay alguien que se pone en el centro del escenario y recita o canta algo. Se supone que es para demostrar la buena acústica del lugar, pero me temo que es para demostrar al grupo o a la familia (los que van solos no lo hacen nunca) las dotes artísticas y sobre todo la falta del sentido del ridículo.
Pensando en eso intentaba recordar qué podría recitar yo en ese magnificente teatro en el que estaba solo. Sin publico. Tengo un amigo que en la noche de Gredos fue capaz de declamar un parlamento del Julio Cesar de Shakespeare. (more…)