Ayer el gerente del “Tourist Lodge”, al que tuve que pedir un favor, me lanzó un cumplido excesivo: “Habla muy bien inglés”. Realmente la frase debería haber acabado con un “para ser español”, pues según él era el primer español que se encontraba que hablaba inglés. No sé a cuantos españoles habrá conocido, pero me temo que a dos y yo soy el segundo. (more…)