Aunque soy parcialmente rural no conozco bien la causa de los incendios que son ya costumbre desgraciada de todos los veranos. Para saber algo más he recurrido a mi sentido común (escaso) y al supersentido común de los IAmigos Gemini y Claude, haciéndoles las mismas preguntas sobre la causa de los incendios e incidiendo en algunas de sus respuestas y en ocurrencias mías ante ellas.
Una conclusión, en la denostada Castilla y León (en la que me he centrado por pereza de escribir demasiado) una provincia es la mejor de España en términos relativos: Soria brilla con luz propia.