Quizá estoy equivocado, no dirijo el CIS, pero creo que el titular es verídico. Ni el Presidente del Gobierno, que ha podido hacerlo y no lo ha hecho, ni Rufián ni Otegui, por citar dos varones prepotentes, se atreverían a quitar de una lista o impedir su presencia en ella a Irene Montero. Y, minucias aparte, ese el aspecto esencial del choque entre Sumar y Montero. Apartar de una lista electoral a una dirigente que espera estar en ella por su alabadísimo trabajo es maltrato psicológico, por ende violencia de género, de su mismo género.
(more…)