El caso Bankia tiene la apariencia del típico crimen colectivo español en el que algunos ejecutores son señalados, muchos cómplices pasan desapercibidos y los numerosos participantes salen, en su conjunto, ilesos y entre sorprendidos y ofendidos.
El caso Bankia tiene la apariencia del típico crimen colectivo español en el que algunos ejecutores son señalados, muchos cómplices pasan desapercibidos y los numerosos participantes salen, en su conjunto, ilesos y entre sorprendidos y ofendidos.