Cuando los problemas son graves es fácil enfocar las minucias y olvidarse de lo esencial. En el tema de los «escraches» creo que centrarse en la invasión de la intimidad de los señalados y en la presión indebida sobre sus conciencias es la minucia, aunque lo apoyen todas las leyes, porque, aunque de forma alborotada, lo que de verdad señalan los escraches es que los diputados, no sólo los hasta ahora molestados sino todos, no tienen conciencia. (more…)