Después de la plantación de té y en el largo camino de regreso, ahora todo de subida, nos encontramos con el “Lloyd Botanical Gardens”. Imagino que el nombre será de algún prócer o científico británico de la época del Raj, que lo creó o impulsó y lo raro es que no lo hayan cambiado como al colegio de Loreto. Pero ese jardín merece la pena. Primero porque es un remanso de tranquilidad, segundo porque está muy bien cuidado y para los estándares indios de conservación muchísimo, y en tercer lugar porque tiene algunas plantas notables, como la colección de orquídeas. (more…)