Si esto es vida que no se acabe nunca. Un sol otoñal himalayo entra por los ventanales del corredor de este hotel. Ya sabes, un antiguo edificio que debía ser todo de madera y que aunque en parte lo han remozado han dejado este largo pasillo como debía ser en su origen, que parece que seamos dos jubilados británicos de la época del Raj leyendo y escribiendo. Porque los borradores los suelo escribir al final del día pero teníamos que levantarnos bastante temprano y lo hago en la tarde del día siguiente. (more…)