Ayer hablamos sobre la familia que había subido al monasterio de Dubdi y que hacía eso una vez al año. Nos sorprendió que fuesen a comer y a rezar y que se tirasen allí todo el día. De repente Marisa dijo: «como en Pueyos». Y es que en nuestro pueblo, como en muchos otros de España, un día al año sube el personal a comer y a rezar (poco) a la ermita de la Virgen. (more…)