Hoy Marisa ya está mejor y podremos hacer vida casi normal. Realmente las pastillas que se toma son milagrosas y se le curan rápidamente los dolores pero la verdad es que nunca le había dado tan fuerte. Nos despedimos del hotel. Ayer cuando llegamos y vimos lo jodida que estaba la cosa fue nuestra salvación, pero no me gustaba nada. Nos vamos andando al nuevo y de paso desayunamos en el restaurante que está lleno de tumbas. (more…)