Lo ya escrito. Me toca la litera superior del pasillo. La peor de todas. El revisor me cambia a la superior de un departamento de cuatro donde el de abajo no quiere perder su privilegio de estar largo. Primero se sienta invadiendo parte de mi plaza y luego se tumba de la misma manera pero como no se puede poner largo del todo me pide que me vuelva a mi antigua litera del pasillo. Le digo que no. Insiste. Le explico que quiero leer y que en la litera donde me dice no hay luz y no se ve nada. Y me contesta como jodido: “Bueno, pues si quiere leer…” Le propongo que me cambie su litera pero resulta que tiene un problema en la pierna. Pero es que son todavía un poco más de las cinco de la tarde. (more…)