Después de comer en el chiringuito donde lo hacemos todos los días y tras un breve descanso en el hotel nos lanzamos de nuevo a la calle.
Nos encontramos con una especie de procesión budista con músicos y gente, sobre todo jóvenes y niños, que van pidiendo dinero y donativos. Les echan sobre todo comida y frutas. Desconozco de qué va la cosa. (more…)