En este hotel hay una capilla para Buda en cada planta. Y eso que estoy seguro de casi ninguno de sus huéspedes es de esa religión. En la de nuestra planta, que es la última y que además solo tiene tres habitaciones, le han puesto ofrendas. Miramos lo que hay y descubrimos estupefactos que son frutas de plástico. Yo no soy budista pero me parece un poco insultante o por lo menos poco respetuoso aunque recuerdo algún otro lugar, no sé si de Birmania o Camboya, donde le ponían fajos de billetes de dólares, pero falsos. (more…)