Como ayer nos fue tan bien con el carrero le contratamos para hoy para otra “no-puesta-de-sol”. Nos dice que quedemos antes y nos enseñará alguna cosa más.
Nos lleva a través de pistas a un pueblecito donde hay un monasterio de madera con aspecto de abandonado. Es algo muy sencillo y aunque no merece mucho la pena sí lo merece el viaje hasta allí, pues Bagán te puede dar la impresión de que solo tiene templos y hoteles y gente que intenta venderte algo. Pues también hay aldeas donde vive la gente más o menos ajena a este negocio. (more…)