Deseo fervientemente que si alguna vez el señor Lamela siente en sí, o en alguien muy querido, la quemazón del dolor inextinguible, tenga pronta la ayuda del buen doctor Montes.
Deseo fervientemente que si alguna vez el señor Lamela siente en sí, o en alguien muy querido, la quemazón del dolor inextinguible, tenga pronta la ayuda del buen doctor Montes.